Un gran enemigo del cine.

Muchas personas piensan que el cine tiene sus enemigos más presentes en la industria de los videojuegos o del entretenimiento online pero la verdad el enemigo más común del cine y de muchos negocios con bases en el entretenimiento es el negocio de la piratería.

Dicho negocio recoge grandes sumas de dinero vendiendo duplicados ilegales de la mercancía de industrias como la industria del cine, dicha mercancía es libre de impuestos y por ende no solo afecta las ganancias de las casas productoras sino que dichos impuestos suponen parte del producto interno bruto de la nación.

Hoy en día el consumo de piratería de Europa ha crecido debido a los costos de comprar algo pirata comparado con el producto original, esto hace un gran incremento de la mercadería pirata en Europa a grandes pasos de manera tal que casi la mitad de las películas vendidas en España son piratas.

El daño que este tipo de negocio genera.

Muchas personas creen que la piratería no afecta a nadie pero la verdad la piratería afecta a la industria de la cual se duplica la mercancía y al gobierno del país donde se ejerza esta actividad ilegal, aunque muchos dicen que eso no es cierto la verdad es que ocurren los siguientes problemas.

Las películas en sus formatos tanto en Dvd como en Blu-ray están sujetas a impuestos los cuales son parte del PIB de la nación y por ende la venta de estos productos piratas la cual está libre de impuestos es tan negativa para las naciones del mundo.

Junto a esto agregamos que la venta de películas oficiales es lo que ayuda a que la industria del cine se mantenga en pie mientras preparan nuevas películas o terminan de grabarlas. Este tipo de ventas esta por demás sancionado a nivel mundial con castigos severos para quienes cometan este tipo de ventas.

Una forma de lucrar muy riesgosa.

Muchas personas que infringen la ley con este tipo de negocio no se dan cuenta que hacen un gran daño a la nación y a la industria que afectan con su mercancía pirata por lo cual a la hora de ser arrestado declaran que no hacían nada malo pero la verdad es todo lo contrario.

Es debido a este negocio que muchas naciones pierden fondos que podrían servir para proyectos o el mantenimiento de vías públicas o fuerzas de la ley.